LITOTERAPIA
Es un tipo de medicina dócil que se sirve de la energía de las piedras para re-equilibrar y re-armonizar el conjunto del cuerpo.
Las piedras y los minerales poseen vibraciones y cualidades que ayudan a aplacar las tensiones.
Ellas no solo ayudan en el plan físico sino también en el plan psicológico y espiritual para liberar ciertos bloques emocionales y también influyen en nuestros sentidos.
La litoterapia, como todas las medicinas paralelas, crea una polémica entre la creencia y la ciencia.
HISTORIA
El hombre ha estado fascinado siempre por las piedras y las ha utilizado de una manera muy variada. Se han servido de ellas para usarlas como protección, para sanar, para los rituales y también para llevarlas puestas en forma de joyas.
En estos tiempos, son muchas las personas que usan los minerales para sanarse. Los minerales son unos de los muchos métodos para buscar una curación de manera natural.
Situadas al nivel de chacra o usadas como pendientes, ellas tienen el poder de aliviar y restablecer el equilibrio del cuerpo, alma y espíritu. Ellas calman, tonifican, fortifican, estimulan y dan calor. Cada piedra tiene su efecto terapéutico que interviene directamente en nuestro organismo.
La litoterapia, como todas las terapias, no es eficaz si uno no cree en ella. Para obtener buenos resultados con las piedras, es necesario creer en ellas, en sus virtudes, en sus beneficios y sobretodo tener confianza en la piedra que uno ha escogido. Los resultados serán sorprendentes.
No hay que olvidar que todas las piedras poseen un enorme poder, una energía original y natural y una iluminación pura.
Durante una sesión de litoterapia, el hecho de portar una piedra permite aprovechar aun más sus beneficios. También se pueden sentir ciertas sensaciones mientras la piedra está en contacto con el cuerpo.
Colocar la piedra directamente en el lugar del cuerpo donde se siente el dolor, portarla como pendiente, o llevarla en el bolsillo puede hacer sentir la energía regeneradora y revitalizante.
La búsqueda del bienestar pasa indiscutiblemente por la energía vibratoria de las piedras y de los minerales.
Esta energía está ligada a su composición química y también a su forma y color (cromoterapia: la terapia de los colores).
Cada mineral posee su propio color que puede aportar la energía, centrar el chakra y mejorar el equilibrio de nuestro organismo.
El color de los minerales juega un rol muy importante al escoger una piedra.

