AMATISTA
Composición química: Dióxido de silicio, familia de cuarzos.
Color: Violeta, purpura de tonalidades claras y oscuras.
Etimología: Viene del latín “amethystos”, del griego “amethyein” que significa “protección contra la embriaguez”.
Bienestar en el plan corporal:
Se utiliza para combatir las intoxicaciones (alcohol, tabaco, drogas, café, etc.)
La piedra Amatista calma toda clase de dolores: dolores de cabeza, vértigos, insomnio (produce un sueño calmado y profundo), el sonambulismo, stress, angustia, diabetes, epilepsia, anemia, artritis, asma, hinchazones, neuralgias, bronquitis, laringitis, eczema, granos, equimosis, ronquera.
Actúa contra la colitis y la disentería.
Excelente también para ser colocada en la sala de partos o en la sala de estar, la piedra Amatista purifica la pieza.
Bienestar en el plan emocional:
La piedra amatista es extremadamente poderosa y protectora, dotada de una vibración espiritual elevada.
Aumenta la comunicación.
Calma a las personas estresadas.
Dona seguridad y favorece la concentración en los estudios y la meditación.
Limpia el aura y aporta armonía.
Leyenda:
Es la piedra de los obispos. Asociada a los apóstoles Matías y Judas, también fue muy apreciada por San Valentín.
La piedra ha sido utilizada como ornamento para los anillos pontificas y para las coronas de los reyes cristianos, con el objetivo de protegerlos de todo tipo de embriaguez, incluso la espiritual.

