CORAL
Composición química: Substancia orgánica.
Color: Tonalidades varían del rojo al blanco pasando por el rosado, marrón, negro y gris violáceo.
Etimología: Viene del nombre latín “Corallium”. Los antiguos lo llamaban “árbol de las aguas”.
El Coral simboliza: La energía de la fuerza vital.
Bienestar en el plan corporal:
Es aconsejado para acompañar la convalecencia porque su energía tónica estimula el primer chakra, que es el centro de la vitalidad y de la acción.
El coral es un esqueleto, su vibración resuena de manera benéfica hacia el sistema óseo.
Es una piedra ideal para las mujeres.
El coral rojo (el cual posee óxido de hierro) detiene las hemorragias, reabsorbe las hemorroides y sana los problemas de circulación sanguínea, también el colesterol.
Muy eficaz para las fracturas, las desmineralizaciones y las descalcificaciones.
Bienestar en el plan emocional:
Tradicionalmente, el coral es considerado como protector contra la magia negra.
Eficaz para las personas nerviosas.
El coral rosado es aconsejado para las personas agresivas y con problemas emocionales.
Leyenda:
Llamado también “Arbol de las Aguas”, los antiguos le atribuían el poder de protección contra el “mal de ojo” y detener las hemorragias.
Es una piedra sagrada para los tibetanos.
Forma parte de las siete joyas del budismo japonés.
Según una leyenda griega, el coral representa las gotas de sangre derramadas por la Medusa, una de las gorgonas.
Sería también la cabeza cortada por Perseo, la cual se transforma en coral.

